Los departamentos administrativos de las empresas en muchas ocasiones acumulan saldos impagados debido a la mala gestión del cobro de facturas de los clientes. Cuando se trabajan las formas de pago que entrañan riesgo y ocurren circunstancias que derivan en impago de la factura, el buen cobro de morosos es vital para recuperar impagos y deudas de un modo efectivo en la empresa.
Los departamentos administrativos de las empresas en muchas ocasiones acumulan saldos impagados debido a la mala gestión del cobro de facturas de los clientes. Cuando se trabajan las formas de pago que entrañan riesgo y ocurren circunstancias que derivan en impago de la factura, el buen cobro de morosos es vital para recuperar impagos y deudas de un modo efectivo en la empresa.
¿Cobrar deudas?
Reclama ahora lo que te deben con Cobratis España, líderes en recobro de deudas online desde 2008.
Reclamar deudaÍndice del artículo.
1) ¿Qué es el mal cobro de morosos?
2) ¿Cómo hacerlo correctamente?
¿Qué es el mal cobro de morosos?
Para que un cliente se le llegue a
considerar cómo moroso, en primer lugar debe de haber incumplido con
uno o varios de los pagos que nos adeuda y que a día de hoy se
consideran cómo facturas o saldos impagados.
En este punto, desde la empresa se
lleva cabo una tare de cobro
de deudas al cliente deudor. Por este motivo es importante
valorar si este cliente que nos debe, en la actualidad sigue siendo
cliente nuestro o no.
Suele ocurrir que el cliente pueda ser
deudor de tan sólo una de nuestras facturas y el resto de las mismas
están correctamente atendidas y pagadas en plazo y forma. En este
punto, el cobro
de morosos debe de ser de un modo completamente amigable ya que
de su buena gestión depende que podamos seguir manteniendo al
cliente y que este nos siga comprando con regularidad y puntualidad.
Por el contrario, existen clientes que
son deudores de la totalidad de los saldos que se desarrollan a
nuestro favor. En este punto, sin llegar a renunciar a vías
amistosas, es aconsejable trabajar con plazos de pago y fechas límite
que sirvan para tomar decisiones sobre llevar a cabo acciones de
recobro de mayor envergadura a o no.
¿Cómo hacerlo correctamente?
Tanto en el primer cómo en el segundo
de los casos anteriormente citados, el cobro de morosos debe de
llevarse acabo en sus inicios desde la propia estructura y
organización interna de la empresa acreedora.
En esta fase inicial de toma de
contacto, es el propio personal de la empresa quien ha de encargarse
¿Cobrar deudas?
Reclama ahora lo que te deben con Cobratis España, líderes en recobro de deudas online desde 2008.
Reclamar deudade recoger los datos de este incidente de cobro, hacer las
evaluaciones precisas y someter a junta directiva las decisiones a
tomar con este tipo de clientes.
No obstante, cuando se desarrolla el
caso de impago
a proveedores, que en este caso somos nosotros, tenemos que saber
siempre pormenorizar con que cliente estamos tratando, el número de
incidencias de cobro que ha tenido con nosotros así cómo otros
factores.
Es más que obvio que no tendremos que
dar el mismo tratamiento a un cliente que nos ha dejado un impago de
diez operaciones correctas respecto a aquel que nos ha causado un
problema deuda en una primera operación.

¿Qué opciones tengo?
Volviendo al punto anterior, la mejor
opción sin duda es saber conocer a nuestros clientes. Conocer de
primera mano si el impago que nos ha generado responde a un problema
puntual de tesorería o bien si es debido a otro tipo de
circunstancia.
En muchas ocasiones, con una mera
llamada al cliente posiblemente solucionemos la cuestión desde
nuestra propia empresa; Cambio de números de cuenta, insolvencia
transitoria así cómo otras causas similares, pueden ser motivos de
impago voluntario y que es de fácil solución entre las partes en
aras de evitar una vía de recobro que a menudo resulta innecesaria.
¿Conclusiones?
En definitiva, siempre recomendaremos
tener categorizados a nuestros clientes poniendo especial vigilancia
en todos aquellos que empiezan a trabajar con nosotros. Descuentos
por pronto pago, rappels y otros beneficios, son incentivos que
podemos ofrecer a los buenos clientes para asegurar nuestros cobros y
limitar al máximo nuestras incidencias de cobro.

