Existe un alto grado de desinformación en los plazos reales
sobre los que cómo acreedores, tenemos derecho para cobrar una deuda líquida,
vencida y exigible a nuestro favor.
La reclamación de
una deuda de dinero que se encuentra plenamente acreditada y documentada tiene
un plazo legal de reclamación de quince años, otra cosa muy distinta el tiempo que
tenemos para ejecutar una sentencia de embargo, plazo que disminuye al total de
cinco años desde el decreto.
Para el supuesto que nos interesa y cómo información general
para acreedores que no saben realmente si están en plazo legal o no de reclamar
una deuda, el plazo para reclamar esta es de quince años.
Eso sí, el problema que aquí se presenta es que cuanto más
antigua es la deuda, más difícil se hace su cobro siendo las deudas de más de
diez años de antigüedad bastante difíciles de cobrar cuando son empresa
deudoras que ya han cerrado, están disueltas o bien se encuentran en fases
concursales de años atrás.
Es plenamente aconsejable que para cobrar cuanto antes una
deuda, se proceda a su reclamación lo antes posible ya que hacerlo antes de un
año de antigüedad tiene dos ventajas;
En primer lugar, si la deuda no ha superado el año de
antigüedad podremos recuperar el IVA que hemos soportado en la factura emitida
y en segundo lugar, la deuda será más “fresca” y por tanto con mayor índice de
cobrabilidad respecto otro tipo de facturas con mayor antigüedad y tiempo.
Siempre y cuando nos sea posible, hemos de ser capaces de
asumir el impago y reaccionar a tiempo ya que cursar la reclamación pertinente
siempre es determinante a la hora de obtener ventajas y beneficios
fiscales sobre otros créditos reclamados fuera de tiempo y forma.

Siguenos en Google+
💼 Reclama ahora lo que te deben
